Desnudando mi alma

Desnudando mi alma
Adoro escuchar mi silencio y la armonía de mi soledad.

viernes, 4 de marzo de 2016

Usted

A usted le permito besarme lo que no se debe,
morderme donde más duele,
tomarme hasta que le pida compasión
y enamorarse,
mientras en mi
usted revive.

jueves, 12 de noviembre de 2015

CREENCIA


Puede que ahora usted no tenga dinero. 
Puede que tenga deudas y decenas de problemas… 
incluso, puede que se sienta solo, cansado y sin salida. 
Toca puertas y se le cierran. 
Pide y se le niega...y entonces usted piensa en renunciar.

Fíjese, esas son las pruebas de la vida. 
La vida te dice “demuéstrame si eres un pájaro de alto vuelo o si apenas eres un pajarito”, “demuéstrame si estás hecho para millones, o para centavos.”

Los millonarios estamos hechos para proyectos grandes, problemas grandes, desafíos grandes. Queremos dinero en grande y por eso también estamos preparados para tormentas grandes. 
Es un principio universal que, incluso, el propio Gandhi explicó: ““Cuando hay tormenta, los pájaritos se esconden, pero las águilas vuelan mucho más alto”


Hace años un viejo amigo me dijo que todo es creencia. 
Me dijo que todo empieza en uno mismo. 
El negocio puede fracasar, pero usted no es un fracasado. 
Su deuda puede seguir creciendo, pero usted es mucho más grande. 
Hoy le puede ir mal, pero usted no es una persona de mal. 
Usted se equivocó de estrategia, pero no de mentalidad. 
Su plan puede fallar, pero usted no es una falla.

Lo que trato de decirle es que hoy puede faltarle dinero, pero no CREENCIA.

Quizá demore un poco, quizá demore mucho…pero usted ganará. 
Porque cuando una persona va detrás de un sueño, 
no importan las caídas, no importan los plazos…esa persona lo hará. 

Hoy se está entrenando, hoy está pagando el precio… 
recuerde que los millonarios no estamos para abrir puertas, sino portones: 
personas pequeñas no hacen grandes proyectos. 
Y usted no es una persona pequeña, sino un gigante en formación.

Valiente

¿Valiente, cobarde?
Que soy al final de este laberinto, 
si he de expresar, 
lo que he visto dos veces, 
escuchado dos veces 
y hablado una vez.

Ni cobarde, ni valiente
...Sólo soy feliz.

Mis huellas dactilares,
nadie las podrá borrar
de las vidas que me han dejado amar 
y más aquellas 
que tuvieron la osadía para amarme. 
No habló de cuerpos, 
tan sólo de almas.

Abigahil Ángeles Silva ®

Me enamoré

Me enamoré
porque sólo él 
me miraba como cuando 
se mira por primera vez el mar.
Porque me tocaba 
como cuando se siente por primera vez 
la calidez de una rosa.

Y me bebía con sus labios
agrietados esperándome 
solo a mi.

Supe que le amaba,
cuando el hueco que sentía
no era en el corazón 
sino en mi cabeza, 
siempre pronunciando su recuerdo.

Habría que ser mujer,
para vivir la certeza de una decisión 
sin ninguna sumisión 
simplemente por convicción 
amarle.

Se tendría que ser yo,
para sentir como se derrite el hielo 
que siempre ha vestido mi piel,
cuando él me ceñia a su cuerpo

Me enamoré y él,
él simplemente no supo 
que hacer con ello.

Abigahil Ángeles Silva ®.

¿Que reflejo debo de ser yo?

Música
Cada persona es el reflejo
de la música que escucha.
(John Lenon)

¿Que reflejo debo de ser yo?


Si eres tu, 
el estruendo que me sacude al cerrar los ojos.
El agudo sostenido que balancea mis suspiros 
copiando a la lava cuando viste al volcán al despojarse de el.


Eres la sonata de mis caprichos 
como lo fue claro de luna,
y la ópera prima de mis gemidos
imagen y semejanza de 
los gritos del silencio.


¿Decirme hombre mío, 
que reflejo soy yo?


Si fuiste la música de mi vida 
y la marcha fúnebre de mi partida.


Abigahil Ángeles Silva ®

sábado, 23 de agosto de 2014

La última gota


En el complot de los minutos, 


bastó un segundo para vernos.
Un segundo para desflorar nuestro rostro 

con soez franqueza.


Bastó aspirar el aire que el respiraba, 

para yo intoxicarme de su irreverencia que imperaba
al vaciar mis miedos.


Sin mayúsculas o gramática,
ultrajamos la sinceridad,
desnudos de nuestros
"ayeres",
con la plena certeza que sólo teníamos, 

en común la soledad.

Yo tome mi taza de café 
-Apenas le absorbí-
Cuando el, 

simplemente 
bebió de mi boca, 

la última gota de mis labios.


Abigahil Ángeles Silva ®.

Cobija

Hoy me sorprendió una dulce cobija
se señia en mi torso como si está fuese una segunda piel,
y sin más nada me estrangula 
cual boa en mi tronco 
-Ya sin respiración-
Veo, que es eso
que mis ancentros 
llamaban: 
Soledad. 

Una dulce soledad, 
con un poder igual que el amor
me hace arrastrar los pies
esposa mis manos a un armes 
aferrándose cada vez más 
a los secretos de mi infancia.

Y es ahí,
dónde me tienes presa
sola,
amandote,
envuelta en mi cobija
y mi dulce soledad.

Abigahil Ángeles Silva ®.